A diferencia de las mieles multiflorales , esta singular joya oscura es una miel monofloral elaborada por las abejas a partir del néctar de las flores del algarrobo, un árbol rústico y profundamente ligado a nuestra costa mediterránea. Es, literalmente, la esencia del final del verano embotellada.
Debido a la escasez de grandes plantaciones de este árbol y a que su floración suele coincidir con otras especies, obtener una miel de algarrobo con esta pureza es complejo. Por ello, no es una miel que esté disponible fácilmente todos los años, convirtiéndola en una cosecha exclusiva y muy preciada por los verdaderos amantes de la miel.